Arturo Alejandro Muñoz, (cronista de Revista Politika)

Algunos irresponsables aseguran que no tenemos identidad. Estas líneas pretenden demostrar lo contrario.

Qué raro; Pablo Guedes, ministro de Economía brasileño, afirmó que Chile es como Suiza; Evo Morales en cambio acusa a Chile de ser como Israel; y mientras la prensa peruana dice que Chile es colonia de Inglaterra, Donald Trump aventura que le recuerda a Irlanda; Angela Merkel afirma que es como Austria, Mauricio Macri nos asemeja a Holanda… y muchos chilenos (prensa incluida) afirman ser “los ingleses de Sudamérica”…

Curiosamente nadie dice que Chile es como Chile. ¿No tenemos identidad? La tenemos, ¿cómo qué no? … vea usted lo siguiente e intente negarlo.

Somos el único país del mundo donde…

  • El agua está en manos de empresarios privados.
  • El mar ha sido entregado a siete familias.
  • Carreteras, sanitarias, electricidad, fueron entregadas por el Estado a empresarios extranjeros.
  • Los principales recursos naturales han sido entregados a empresas nacionales y extranjeras; el Estado chileno no es dueño de nada.
  • Retornada la democracia el dictador que la había asesinado siguió siendo comandante en jefe del ejército y fungió como senador designado.
  • A ese mismo dictador (responsable de miles de torturas, cientos de asesinatos y robos en descampado) nunca se le juzgó. Murió en su cama, de viejo.
  • Todo lo que existe en Chile NO es de Chile, pues ha sido entregado a empresas transnacionales y a empresarios locales.
  • Hernán Larraín, colaborador y protector del jefe nazi, asesino y pederasta de la siniestra ‘Colonia Dignidad’, ha sido designado –nada menos– Ministro de ¡Justicia!
  • La policía uniformada cometió el robo más grande registrado oficialmente en la Historia del país.
  • Existe el mayor número de moteles parejeros (telos) por habitantes de América Latina , y el mayor número de niños nacidos fuera del matrimonio en el continente, pero el establishment del país es profundamente conservador y fanáticamente católico.
  • El 90% de la prensa escrita pertenece a dos consorcios que están ideológicamente hermanados por su defensa de la ultra-derecha económica y de los intereses de EEUU en el país.
  • La ‘centro izquierda’ gobernó durante 17 años protegiendo y administrando el sistema económico de la derecha.
  • La izquierda ortodoxa (PS y PC) formó parte de un gobierno que administraba el neoliberalismo salvaje creado por los ‘Chicago Boys’ y por la dictadura cívico-militar que dirigía Augusto Pinochet.
  • Grandes tiendas del retail evaden pagos de impuestos y esas elevadísimas sumas de dinero son “perdonadas” por el fisco.
  • Un gobierno encabezado por un mandatario derechista de apellidos Piñera-Echeñique, usa y abusa del nepotismo nominando a familiares suyos y de sus ministros en diversos cargos de gobierno. Lo hace sin pudor alguno y en el país nada ocurre (judicialmente). El ministro del Interior de ese gobierno está en manos de un primo hermano del presidente.
  • Algunas megaempresas transnacionales pautean –e incluso ordenan– a parlamentarios para que estos aprueben leyes en beneficio de ellas, aún a riesgo de provocar grave desmedro a la sociedad civil y deteriorar severamente el medio ambiente.
  • Un presidente de la república realiza un pingüe y ultra millonario negociado para él y su familia a través del dictamen del Tribunal de La Haya que le restó una significativa extensión marítima a su país, pero le aportó a él mismo millones de dólares al tener acciones en una empresa pesquera peruana que trabaja principalmente en ese sector del océano Pacífico. En otra nación, ello habría sido calificado y juzgado como “traición a la patria”… pero en Chile no fue así.

Además, para ofrecerle un oscuro colofón a lo anterior, a las 16:00 horas del viernes 8 de febrero del año 2019, la mina ‘Invierno’ realizó –vía dinamita– la primera tronadura para explotar carbón en la Patagonia chilena. El gobierno lo había autorizado. Ese crimen bien merece un minuto de silencio y mil horas de ácida protesta.

Definitivamente, en Sudamérica hay un país llamado Chile donde nada es de Chile. Nada. Entonces, ¿quién es el que dice audazmente que no tenemos identidad? Somos una rareza planetaria, y allí se anida nuestra identidad. ¿O usted no concuerda con ello?