Paul Craig Roberts, economista estadounidense

Esta semana me entrevistaron en la televisión rusa sobre que pasaría si Washington resuelve prohíbir -en todo el mundo- poseer bonos del tesoro de Rusia.

Piénselo por un momento, Washington cree tener el derecho y el poder de impedir que países soberanos (y sus ciudadanos) inviertan en bonos rusos. Es la arrogancia convertido en locura.

Los bonos rusos son una excelente inversión. A diferencia de los bonos del tesoro de Estados Unidos.,de la UE, del Reino Unido y de Japón, los bonos rusos pagan buenas tasas de interés y… Rusia prácticamente no tiene deuda nacional, a diferencia de gobiernos fuertemente endeudados como EE. UU., Europa, Reino Unido y Japón.

Usted debe saber que el rublo ruso está protegido por inmensos recursos energéticos de los que dependen Europa y China. En resumen la única forma que el rublo puede ser atacado es mediante ventas en corto orquestadas por bancos centrales occidentales y japoneses. Estos bancos centrales pueden imprimir y desperdiciar todo el dinero que quieran. Un banco central occidental es incluso menos responsable que un gobierno occidental.

El gobierno soviético no autorizaba que el rublo se vendiera en los mercados manipulados por Occidente. Sin embargo el actual gobierno ruso al parecer ha sufrido un lavado de cerebro practicado por economistas neoliberales estadounidenses. ¿Resultado? El actual gobierno ruso carece de la perspicacia del gobierno soviético.

Todas las amenazas económicas de Washington a Rusia están diseñadas para obligar al gobierno ruso a aceptar el estatus de vasallo ( como hoy es Europa, Canadá, Australia y Japón). Ahora, estas coacciones solo podrían funcionar si el gobierno y el Instituto de Economía Ruso ignoran las opiniones de Michael Hudson y de otros economistas.

Todos los pasos que está dando Washington tienen como objetivo destruir la confianza económica en Rusia. Veamos; recientemente la Casa Blanca  ha anunciado que está considerando “prohibir en el mundo” la compra de bonos del tesoro de Rusia.

A continuación el Citibank emite un “análisis” fabricado por Bloomberg. Según este informe el rublo “caería hasta un 15 por ciento y los costos de endeudamiento subirían a máximos si Estados Unidos impone sanciones a los tenedores de bonos rusos. (https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-08-01/russia-debt-sanctions-would-send-ruble-plunging-15-citi-says)

Esto es una tontería abyecta. Puede que Washington obligue a sus vasallos a desprenderse de una buena inversión, pero lo importante será la reacción de Rusia. El gobierna ruso no debe aceptar la recomendaciones de los funcionarios influenciados por el neoliberalismo.

Si, los rusos rompieran los yugos de la economía neoliberal, su Banco Central debería comprar los bonos que Washington obliga vender a las naciones subordinadas al Imperio. Esto es precisamente lo que han estado haciendo los bancos centrales de EE. UU., el Reino Unido, la UE y Japón durante la última década: comprar sus propios bonos (y acciones), para elevar el precio de estos “valores”. Esto explica porqué en occidente las tasas de interés están en cero o son negativas .

Hace algún tiempo, Michael Hudson y yo expusimos al gobierno ruso (y a su banco central) que el desarrollo de un país no depende de la inversión extranjera y ni de la venta de activos a extranjeros. Esa creencia es totalmente falsa y los rusos no debe dejarse atrapar por una mentalidad diseñada en Estados Unidos.

Hudson y yo explicamos en términos muy claros que cuando Rusia solicita un préstamo al extranjero (para un plan de desarrollo) los dólares de ese préstamo no se desembolsan dentro de la economía rusa. Estos dólares prestados ( u otras divisas) entran en la llama “tenencia de reservas extranjeras” del respectivo banco central y este imprime los rublos equivalentes para financiar el proyecto de desarrollo.

Esto es claro como el día para los economistas neoliberales, por tanto no tiene ningún sentido el endeudamiento externo de Rusia. El banco central ruso puede crear los rublos que el país necesita para financiar sus proyectos de desarrollo, independientemente de los préstamos del exterior. Cuando Rusia pide prestado al exterior aumenta su deuda externa y su economía es más susceptible a las sanciones de Washington.

Mientras en Rusia permanezca en la mentalidad neoliberal, los neoconservadores estadounidenses, cuyo objetivo es destruir a Rusia, pueden relajarse. La economía neoliberal hará el trabajo por ellos.